Eloy Alfaro
jueves, 16 de mayo de 2013
Monumeto a Eloy Alfaro
Dedicado a la memoria del Gral. Eloy Alfaro y la Revolución
Liberal.
Es por eso que es necesario recordar las palabras del Gral.
Alfaro en sus Planes de Regreso, en 1884: “Cincuenta revoluciones hemos hecho,
como no han estado bien hechas, las seguiremos haciendo hasta que acertemos
una”.
Los conceptos políticos e ideológicos de la revolución
liberal no fueron el resultado de la improvisación sino la consecuencia de un
largo proceso ideológico en el que mediaron varios factores políticos,
sociales, religiosos y económicos, que cambiaron sustancialmente el destino del
Ecuador.
Alfaro y la mujer
Sin duda
alguna, entre otras conquistas, Alfaro alcanza la reivindicación definitiva de
los derechos de la mujer, que hasta esa época había sido considerada como un ser
inferior, apta únicamente para los menesteres domésticos.
Alfaro
libertó a la mujer y le dio toda posibilidad para estudiar y acceder a la
administración pública. Exigió que la sociedad la respete y la reconozca el
derecho de vivir en igualdad de condiciones con el hombre.
Desde esa
gesta libertaria, la mujer es considerada como símbolo de la dignidad, con los
mismos derechos que el hombre, para alcanzar su plena realización y conquistar
sus sueños.
El sentido
de solidaridad humana y respeto que puso Eloy Alfaro en favor de la mujer no
tiene parangón en la Historia de la República. Eso no se volverá a repetir
jamás; Alfaro dignificó a la mujer sacándole de las garras de la sumisión y la
barbarie con que fue tratada en otros tiempos, antes de su advenimiento. El
constituye un rayo de luz en la noche obscura del trato social de la mujer en
el Ecuador, durante la República y en épocas pasadas. Es el faro luminoso con
que la Revolución Ecuatoriana alumbrará a la mujer hasta el confín de los
siglos.
Lamentablemente,
la mujer ecuatoriana aún desconoce el valor histórico, político y social del
ideal Alfarista y por eso en el pasado, ni en el momento actual con que se han
cumplido cien años de esta gran revolución ecuatoriana , no han rendido el
homenaje de admiración, respeto y gratitud, en el altar de la Patria, a su
Libertador. Un monumento de oro sería poco para pagar el tributo que se merece
este prohombre de la Patria.
La construcción del ferrocarril del sur
Según informaciones recabadas, se desprende que desde el
tiempo de la presidencia de del Gral. Juan José Flores, ya se estaba gestando
la construcción de una vía férrea para unir al país, la misma que al
transcurrir varios periodos presidenciales, se comenzó recién avizorar su
construcción en el Gobierno del Dr. Gabriel García Moreno quien hace preparar
los respectivos estudios para dar inicio a la construcción del gran caballo de
acero, pero fue hasta que el Gral. Eloy Alfaro Delgado (1842 - 1902). Llegara
al poder para aceptar el reto de construir esta obra de gran trascendencia para
el Ecuador y Sur América en ese entonces después de sortear una serie de
factores adversos que influían en el desarrollo de esta grandiosa aventura.
Alfaro tuvo que recurrir a un préstamo financiero de un amigo personal,
archimillonario filántropo inglés llamado James Sivewright, que daba protección
a toda empresa honrada que se le presentará por lejano que fuera el lugar donde
se realizara, quien tomó parte como accionista en nuestro ferrocarril con cuyo
apoyo se logró seguir adelante. Alfaro decide iniciar la construcción de la
línea férrea del Sur, que se iniciaría en Durán y terminaría en Chimbacalle
Quito, según informaciones recabadas en Yaguachi estuvo situada la primera estación,
por lo que se tenia que trasladarse desde Guayaquil a Yaguachi por vía fluvial.
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